La economía argentina transita un escenario marcado por fuertes divergencias internas. Según el más reciente informe del Índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM), elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la inversión registró en junio un retroceso del 6,2% interanual y un descenso mensual del 0,4%. Con este resultado, el acumulado del primer semestre arrojó una baja del 7,6%, marcando la octava caída interanual consecutiva del indicador. El desplome estuvo fuertemente traccionado por la maquinaria y equipos, con caídas del 9,5% en bienes de producción nacional y del 12,7% en importados, reflejando un freno drástico en el reequipamiento productivo del país.
Al evaluar este panorama, el economista Orlando Ferreres, fundador y presidente de la consultora, ex viceministro de Economía de la Nación y ex director financiero de Bunge & Born, advirtió en diversas entrevistas televisivas sobre la falta de motores sostenibles en el proceso actual: «En general lo que falla en la Argentina es la inversión. No logra el Gobierno impulsar una inversión adecuada», declaró en Canal 7 de Jujuy. Asimismo, subrayó la severidad de las cifras actuales en relación a las bases comparativas previas: «La inversión bruta interna fija bajó 6,2% respecto de junio del 2025. O sea, a pesar de que ya era muy baja en el 2025, es aún peor. Ese es un problema serio».
Durante su análisis, para el Canal 7 de Mendoza, Ferreres detalló que la actividad económica actual se encuentra dividida entre sectores primarios fuertemente exportadores y la economía real de consumo interno, que continúa golpeada: «Hay como dos sectores en la economía: un sector que crece mucho, que es el campo, la minería, el gas. Esos andan bien, pero no ocupan mucha gente». En contraste con este bloque agroextractivo y energético, la industria manufacturera y los sectores intensivos en empleo no logran reaccionar: «En cambio los sectores que andan mal, textiles, indumentaria, autos, ocupan mucha gente y están en recesión. Ese es un problema serio que el país no logra mejorar».
El especialista comparó el nivel de capitalización de la economía argentina frente a la región y el mundo, marcando el atraso estructural que arrastra el país: mientras la inversión representa un acotado porcentaje del PBI, países vecinos como Chile se ubican sensiblemente por encima y economías emergentes rozan el 30% o 40%.
A su vez, el diagnóstico del titular de OJF & Asociados hizo especial hincapié en el impacto social que genera esta falta de tracción en la economía real, donde la desaceleración inflacionaria aún no se traduce en un derrame sobre el bolsillo de los trabajadores: «Donde más se nota es en el salario real y la gente que pasa a la informalidad, que es un 44,1% de la población ocupada”, declaró en Canal 8 de Tucumán. Y agregó sobre el tema en TVP de Tierra del Fuego: «Hay cierta caída del salario real para mucha gente que no llega a fin de mes y tiene que cambiar el consumo por menor calidad de los productos consumidos».
En relación a la estrategia macroeconómica del Poder Ejecutivo, Ferreres cuestionó la velocidad con la que se exige reconvertir el entramado productivo privado en ausencia de financiamiento y herramientas de soporte: «Milei y Caputo no dan tanto tiempo como para hacer el ajuste de la economía. Necesitamos más tiempo para la transición”, declaró en Canal 10 de Córdoba. «Pedimos un poco más de tiempo y crédito para que los sectores no competitivos puedan tener una opción de transformarse”, agregó en Canal 10 de Río Negro.
Respecto a las perspectivas hacia el cierre del año, el economista indicó que las inversiones al amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) podrían modificar gradualmente la tendencia, aunque advirtió que la concreción efectiva de esos desembolsos permanece sujeta a decisiones discrecionales y negociaciones a largo plazo.

