La Justicia declaró la quiebra del otrora gigante lácteo SanCor, nacido en Santa Fe

La empresa fundada en 1938 en Sunchales arrastraba una crisis con impagos a proveedores, irregularidades contables y extensos incumplimientos laborales. Ahora, quedan operativas algunas unidades hasta la liquidación. Deuda acumulada de decenas de miles de millones de pesos, impacto productivo y en puestos de trabajo

La Justicia declaró la quiebra de la cooperativa SanCor, apenas una semana después de que la propia láctea lo solicitara en medio del proceso concursal con el argumento de que no estaba «en condiciones de afrontar el pasivo concursal verificado ni el plan propuesto en el Procedimiento de Crisis».

La compañía fundada en la localidad santafesina de Sunchales a fines de la década de 1930 ya cargaba con más de 400 pedidos de quiebra, y estaba concursada desde febrero de 2025.

El proceso de quiebra lo tramita el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Santa Fe, donde la empresa había intentado reordenar sus pasivos sin éxito.

Una deuda acumulada descomunal

Según la sentencia judicial, el otrora gigante lácteo acumula al 31 de enero de 2026 una deuda postconcursal impositiva y previsional superior a los 6349 millones de pesos. Pero ese monto crece a un ritmo cercano a los 3000 millones de pesos mensuales. Y se le suman deudas laborales por 12.788 millones de pesos por salarios adeudados desde mayo del año pasado.

A lo anterior se agregan otros 3.380 millones de pesos corresponden a aportes a obras sociales, ART y entidades sindicales incumplidos.

La deuda comercial, en tanto, supera los 13.313 millones de pesos. En gran parte, por compra de materia prima y energía impaga. También registra obligaciones concursales por «varios miles de millones de pesos y más de 86 millones de dólares».

Algunas operaciones seguirán para preservar el valor de los activos

Tras el fallo, la Justicia dispuso la continuación de la explotación de los establecimientos de la láctea que continúan productivos. Funcionan ahora mediante contratos que permanecerán vigentes hasta que esos activos sean vendidos o adquiridos por eventuales inversores. El objetivo es preservar su valor hasta el cambio de manos.

El fallo establece que la sindicatura, integrada por los contadores Ignacio Martín Pacheco Huber y Juan Luis Tomat, continuará actuando en el proceso. Y eso, con la obligación de cumplir de manera ágil con los trámites y bajo apercibimiento de remoción en caso de incumplimientos.

El cierre del proceso de deterioro de vieja data pero acelerado marca un punto de inflexión para una empresa que durante décadas fue símbolo de la industria láctea argentina y santafesina.

Irregularidades e incumplimientos

Detrás de las enormes deuda está una empresa que dejó de pagar sueldos hace ocho meses, que adeuda aguinaldos y que, según denuncias sindicales, incluso habría incurrido en irregularidades en la liquidación de haberes.

La intervención judicial dispuesta meses atrás ya había marcado la gravedad del cuadro. El juez Marcelo Germán Gelcich señaló, por ejemplo, problemas estructurales como falta de información contable clara, incumplimientos reiterados y una crisis laboral que escalaba sin freno.

La caída de Sancor no solo impacta en el sector productivo: cientos de trabajadores y productores vinculados a su estructura la sufren.

Una historia que termina, y mal

SanCor Cooperativas Unidas Limitada comenzó a operar bajo el formato de cooperativa de segundo grado.

Surgió de la unión de varias cooperativas de primer grado ubicadas en torno a la zona limítrofe de Santa Fe y Córdoba. De hecho, su nombre es un acrónimo de las dos provincias.

Fundada en 1938 en Sunchales, se transformó en la principal empresa láctea argentina y una de las dos más grandes de latinoamérica, junto a La Serenísima.

En la crisis que la llevó a vender varias plantas industriales, algunas marcas y reducir 3.200 puestos de trabajo, en 2024 llegó a producir apenas el 10% de lo que procesaba en 2015.

En 1942, la cooperativa abrió en Sunchales su primera usina. Y un año después, inaugurá la planta de Brinkmann en el noreste de la provincia de Córdoba, armada para la elaboración de manteca.

Con la manteca, SanCor pegó un salto por los altos estándares de calidad internacional alcanzados. Y el mismo 1943 inició la producción de dulce de leche. No solo para el mercado nacional, sino para la exportación, a la que sumó en 1962 leche pasteurizada y en 1970 yogures y postres.

Para ese entonces, hacía años que había abierto (en 1953) una oficina en Nueva York para facilitar el comercio internacional. En 1986 se crea SanCor do Brasil Produtos Alimentícios, con sede en São Paulo (Brasil).

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