La empresa Vías Navegables Argentinas (VNA), que ganó la licitación por 25 años, comenzó este jueves a operar formalmente la hidrovía Paraná-Paraguay, una ruta fluvial estratégica para el comercio exterior argentino por la que circula aproximadamente el 80% de las exportaciones del país.
La nueva concesión de la hidrovía se puso en marcha y un punto para destacar es la reducción del 13,5% en la tarifa de peaje. El objetivo es mejorar la navegabilidad, reducir costos logísticos y sumar inversiones en infraestructura.
La nueva concesión quedó en manos de un consorcio integrado por la empresa belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus, luego de que el Estado nacional administrara la vía desde el final de la anterior concesión en 2021. Durante ese período, usuarios y empresas reclamaron una gestión que permitiera avanzar con nuevas inversiones y mejoras en la navegación.
Uno de los primeros cambios será la reducción de la tarifa de peaje, que pasará de 4,30 a 3,80 dólares, lo que representa una baja del 13,5%. Según las estimaciones difundidas por la compañía, la medida podría generar un ahorro logístico de entre 375 y 456 millones de dólares anuales para el sector agroexportador.
La hidrovía concentra unas 60 terminales portuarias y constituye una de las principales vías para la salida de la producción argentina y países limítrofes hacia los mercados internacionales. La expectativa es que la reducción de costos mejore la competitividad de la actividad exportadora y aporte mayor previsibilidad a toda la cadena logística.
La concesionaria también prevé avanzar con trabajos de dragado, redragado y señalización, además de incorporar tecnología para mejorar las condiciones de navegación. Las obras apuntan a garantizar un tránsito más seguro y permitir una mayor circulación de cargas, con la consecuente reducción de tiempos y costos.

